Te lo dije bien clarito

Es solo cuestión de saber leer y escribir. Escuchar el corazón y sortear el tiempo. Sortear la realidad y perfilar el deseo. Apuntalarlo. Respirar profundo. Valorar cada segundo, como si el viento y la noche fueran la proyección estética del todo. Una compilación de las sonrisas provocadas. Tus miradas. Meditación, silencio. Tómbola y destino, conjugan en sueño.

Una probabilidad con tanta incertidumbre.

Bitácora Destino - viernes, veintiuno de mayo de 2010