El ballet cósmico

Millones de estrellas se ven desparramadas sobre el eterno paño cosmos. Un espacio sin tiempo. Los planetas están fundiendo los retazos con señales, que le abren la puerta al destino. Canciones, deseos, acciones.

Cada constelación es un camino y cada camino es futuro. Cada deseo se lanza al espacio, y por fin hay espacio si vos sos el futuro.

Bitácora Destino - miércoles, veinte de abril de 2011

Cuatro estaciones después

Cuantas ganas tenía.
Trazar como meta la reconquista de tu confianza.
De tu atención. De tu dulzura.
Planes y sueños entremezclados en tu horas.
Tantas noches de sacrificios.
Tanta fe ciega. Tantos planes b dejados de lado.
Por sorpresas y más sorpresas.
Regalos efectistas que te trajeran de vuelta.
Hasta creí que era un milagro.
Tantas ganas de creer en mi y en que se puede.
Y hasta la necedad tenía magia.

Pero el problema no fueron las ganas.
Cuando de tanto intento llegó el milagro.
Y las ganas fueron cierto.
Y al final, ya no fue nada.

Bitácora Destino - sábado, veinticuatro de julio de 2010

nomeolvides

Ojalá me recuerdes cuando se haga de día.
Que los rayos del Sol te retro traigan a una tarde de verano.
A mi cara de sonrisa, leyéndote los labios.
A tus ojos en mi cuerpo.
A las letras de tu cuaderno.

Ojalá no te olvides nunca más de ese día.
Cuando la noche todavía desafiaba tu mañana tan soleada.
La esperanza de querernos.
La espezura de esperarnos.
La alegría de correspondernos.

Ojalá que exista el día.
Por la eterna primavera de mi pensamiento confía.
En tu recuerdo, dormida.
En tu cintura, estremecida.
En tu pensamiento, querida.

Ojalá la vida sea el círculo inevitable que tanto temía.

Bitácora Destino - viernes, nueve de julio de 2010

Tristeza nao tein fim

También el fondo del abismo de la nada, puede estar mezclado con el mismo miedo paralelo del pasado.
Que pensado imaginado, no era más que el reflejo de un recuerdo ajeno, lejano.
Que con un solo mensaje de texto, volvió y se hizo carne con la lluvia.
Y el abismo se hizo llanto, desazón, desgano.
Deyavú de los pasados y desayuno de los más nuevos.
La caída libre del ánimo y las ganas, hacerse Gigante en la nada.
Porque de repente, el todo se hizo nada.-
Aunque el todo siempre es todo, su licencia se hace nada.
Y la esperanza, el milagro, la historia, la gloria se diluyeron en otro tipo de todo y su impulso de en frente.
Metamorfosis real de la que todos sabían pero nadie esperaba.
Un anueva forma amorfa irreconocible con un mismo amor intacto, que no sabe comprender que el todo cambie de forma.
¿Cómo puede ser posible? real, tanto amor no correspondido, tanta alegría hecha tristeza.
De repente, el mundo se quedó sin palabras.-

Bitácora Destino - domingo, veintitrés de mayo de 2010

Te lo dije bien clarito

Es solo cuestión de saber leer y escribir. Escuchar el corazón y sortear el tiempo. Sortear la realidad y perfilar el deseo. Apuntalarlo. Respirar profundo. Valorar cada segundo, como si el viento y la noche fueran la proyección estética del todo. Una compilación de las sonrisas provocadas. Tus miradas. Meditación, silencio. Tómbola y destino, conjugan en sueño.

Una probabilidad con tanta incertidumbre.

Bitácora Destino - viernes, veintiuno de mayo de 2010

¿Qué horas son mi corazón?

pasa una hora que gira al mundo.
pasa un minuto con medio segundo.

un año y más meses, un siglo de cielo.
nublado esfumado, segundo y anhelo.

con soles y lluvias, repleto de estrellas.
perder la sortija, por dar tantas vueltas.

pasa el aroma de un día completo.
se va la canción, verano e invierno.

pasan personas, pasan momentos.
pasan las fechas, recuerdo del tiempo.

Y se pasa tu pelo haciéndose viento.

Bitácora Destino - viernes, veintiuno de mayo de 2010

De eso se trata, “despertate”

Señales hay en todos los sentidos. Están las reiterativas. Las que vienen en canciones. Las que pasan desapercibidas. Las obvias. Las palabras. Los sueños.

Como grietas del presente, traspolan secretos, centros de Dios y colores para hacer del Destino lo que debe ser o lo que pudiera. Están en la radio, en la vereda, en las revistas y el diario, en los desconocidos.

De alguna manera son intuiciones de la mente, que presionan todo el tiempo para escribir una historia. Un giro de 180 grados. O simplemente para saber ser desapercibidas.

Señales era lo que un casi verano, fusionaron el plan de estar juntos, poniendo mi nombre detalante de tu frente. Y el grafiti sobre aquella pared de Morón, frente a la que pasaba el UNO, le terminó de poner fin a lo que nos negamos en dejar caer en las tumbas de la gloria.

Bitácora Destino - jueves, uno de abril de 2010