El ballet cósmico

Millones de estrellas se ven desparramadas sobre el eterno paño cosmos. Un espacio sin tiempo. Los planetas están fundiendo los retazos con señales, que le abren la puerta al destino. Canciones, deseos, acciones.

Cada constelación es un camino y cada camino es futuro. Cada deseo se lanza al espacio, y por fin hay espacio si vos sos el futuro.

Bitácora Destino - miércoles, veinte de abril de 2011

Los tipos

Puede que pasen días, semanas, meses y años. Que las horas destinadas a diluir cada sueño en vida, se deshagan de alegría en realidad pura. Que la tristeza, contenida en la neurosis de familia, se haga día al final de la noche. Que cada noticia aleje por eventos las enfermedades matutinas. Y que la terapia del tiempo evolucione cada uno de los puntos de vista, que cambie la forma de ver, de vivir la vida. Porque los tipos caminamos, pero la calle también cambia según la vereda.

Puede que el tipo analice, reflexione y que se incomode. Que se escape y se camufle. Que se transforme en otra cosa. Pero si fuese otra cosa, entonces ya no sería el tipo. Sería otro; otro tipo.

“¿Te das cuenta Benjamín? El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión.”

El secreto de sus ojos - lunes, cuatro de abril de 2011

Pero tengo una ventaja, chiquita

Me meto en la cabeza una idea, y la sostengo. La busco, la afirmo, la pienso. Me choco contra una pared y reveo. Rebusco, repienso, reencuentro. Y vuelvo a pensar, y empiezo de vuelta a buscar la ventana que me lleve a la idea que me metí en la cabeza. Y la sostengo. Y si encuentro un martillo, revoco. Revoco la pared y la cabeza. Revoco el tiempo. Aunque la idea no sea la misma, sea como fuera, pase lo que pase, cueste lo que cueste. Llego.

El secreto de sus ojos - lunes, cuatro de abril de 2011